La paciente espera en la Cootran de Managua para ir a Nueva...

La paciente espera en la Cootran de Managua para ir a Nueva Segovia

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La espera para viajar a Nueva Segovia (Ocotal o Jalapa), puede no ser tan lenta. Foto: WPR

La espera de un bus hacia Nueva Segovia, en la Cootran de Managua, puede ser frustrante sin una buena compañía, un libro, o un teléfono inteligente. Pero si uno pone atención a los detalles, podría descubrir todo un universo.

El pequeño tráfico loco, el hombre que escala un bus con un saco cinco veces más grande que él, la señora que ofrece café, el campesino del sombrero, la mujer con el niño, el vendedor de manzanas que se cruza de pronto frente a vos. Todo a la vez, tan cerca y distante de uno.

ESPERA A VER

La Cootran de Managua, desde donde salen los buses que conectan el Pacífico de Nicaragua con el resto del país, no es grande, pero si uno no está acostumbrado se puede “perder” en la mezcolanza de gente, maletas, alimentos en oferta, voces y buses.

Sin embargo tiene una dinámica que, cuando uno lo nota, le facilita la vida. Los boletos, uno puede comprarlos en la taquilla o a los cobradores, los buses del centro y “Atlántico” están a un lado y los del norte al otro, los vehículos ingresan por un acceso y la gente por otro.

EL VIAJE A OCOTAL

En esta terminal, quizá la única de Nicaragua que reúne al mismo tiempo a gente de todo el país, las personas suelen ser solidarias y educadas, así que por llena que esté, difícilmente se recibe un gesto desagradable.

No es como estar en las terminales perfectas de los grandes países, de hecho es fácil encontrarle defectos, pero al menos se respira seguridad y los buses son puntuales, algo de lo que otras no pueden presumir.

GENTE DE VALOR

Si uno pone atención, puede toparse con gente humilde, héroes anónimos, mujeres que no dejan caer el país, hombres honrados, niños capaces de cambiar la historia, y miles de personas dignas de conocer.

Esperar no es divertido, pero si te dejas llevar por los detalles, mejor fíjate en la hora, no vaya ser que el bus te deje.

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