La felicidad descubierta por una costarricense y un chileno en Nueva Segovia

La felicidad descubierta por una costarricense y un chileno en Nueva Segovia

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Karla y Noel, en una visita a Mozonte (Mosonte). Foto: Cortesía.

La felicidad es caprichosa. Mientras muchos dejamos nuestro pueblo en Nueva Segovia para buscar mejores oportunidades, hay extranjeros que lo ven como su espacio en el planeta para tener la vida soñada.

Los ingenieros en sistemas Karla Aguirre y Noel Montero, ella de doble origen costarricense nicaragüense, y él chileno, visitaban Nueva Segovia cada dos meses en 2017, y renegaban cada vez que se iban, porque el ambiente que les ofrecía era el ideal para sus vidas.

EL LUGAR IDEAL

Estábamos buscando (un lugar) que tuviera más relación con lo espiritual que con lo económico, tranquilidad, seguridad, y eso lo encontramos en Ocotal, así que en ese año decidimos vivir en el pueblo”, explica Karla, cuya familia materna es originaria de Jalapa.

Karla y Noel, en Chile. Foto: Cortesía.

Y parte de esa felicidad la encontraron en el calor de la gente neosegoviana, que se mantiene en el tiempo, dice Karla, quien vivió parte de su niñez en Ocotal.

“Encontramos personas más cercanas, más fácil de conocer, en Ocotal existe un alto grado de familiaridad, uno sale de su casa y la gente se saluda, es más fácil entablar conversaciones, recordar y que lo recuerden a uno”, agrega.

El proceso de adaptación, como pareja, fue fácil por esa afabilidad de la comunidad, afirman.

Lo complicado fue el proceso de trámites de residencia “ya que todo, está centralizado en Managua, y tocaba viajar hacia la capital para tener todo en regla”, comenta Noel.

Ya para finales del año, ellos tenían instalado su propio negocio, vinculado a la venta de ropa. Lo inauguraron como Isaura Vestuario y Calzado, en honor a la abuelita materna de Karla, originaria de Jalapa y quien la cuidó de niña en Ocotal.

EL ESTABLECIMIENTO

Karla expone que, pese a la competencia que hay en el sector, han logrado funcionar muy bien.

“La competencia en ese rubro (de ropa usada) está saturada, pero en la práctica estamos agradecidos con los resultados y esperanzados de que, en el mediano plazo, podamos darnos a conocer un poco más”, comenta.

Foto: Cortesía.

Noel, por su parte, es profesor en la Universidad Martín Lutero, donde da clases de Ingeniería en Sistemas, y siendo un centro cristiano, “motiva más”, dice.

Además, Ocotal coincide en algunas características con Vallenar, ciudad natal de Noel.

Al igual que Ocotal, Vallenar queda en la parte norte de Chile, y era un bosque de pino cuando fue fundada.

“Es lo que conocen en Ocotal como ocote, y de muchas maneras el clima, la gente, la cultura, me hace sentir como que he vuelto a Vallenar, señala Noel, tras haber vivido 26 años en Santiago, la capital chilena.

UN ORGULLO TRINACIONAL

Y en el pueblo se han sentido tan bien, que decidieron que era momento para formar una familia. Su hijito nació en Ocotal hace seis meses. “Nos sentimos orgullosos de que sea nicaragüense y consideramos que Ocotal es un buen lugar para que él crezca”, menciona Karla, con aires de quien está completa.

A futuro, la pareja espera potenciar su tienda y consolidar la marca. “Además, los dos somos ingenieros en Informática, y tenemos en mente relacionarnos con nuestro segmento en algún momento”, adelanta.

Por lo pronto Karla y Noel salen a la calle, se relacionan y viajan en Nueva Segovia como dos ocotaleanos más.

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