Descubren serpientes “nuevas” en el cerro Mogotón, tras años de búsqueda

Descubren serpientes “nuevas” en el cerro Mogotón, tras años de búsqueda

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Las serpientes fueron fotografiada por Milton Salazar, en la imagen, la "hojarasquera". Foto: Cortesía.

Dos “nuevas” especies de serpientes fueron descubiertas hace pocos meses en el cerro Mogotón, Nueva Segovia, tras años de búsqueda. La primera es la Cerrophidion wilsoni, la segunda es Rhadinella godmani, ambas de unos 30 centímetros de largo, que habitan en los picos más altos de Centroamérica.

El descubrimiento, ocurrido en abril pasado, estuvo a cargo del Grupo Herpetológico de Nicaragua, fue oficializado en junio en la revista especializada Mesoamerican Herpetology, y anunciado esta semana por el científico nicaragüense Milton Salazar, quien participó en las expediciones y confirmó el hallazgo a Qué tal Ocotal.

AVISTAMIENTOS PREVIOS

“Conocíamos los reportes de los países Costa Rica y Honduras, por lo tanto la convertían especies de probable ocurrencia para nuestro país, fueron encontradas en el Cerro Mogotón”, dijo Salazar, al hacer público el descubrimiento.

Una serpiente es conocida en Nicaragua como “Tronca”, la otra como “Hojarasquera rayada panza armarilla”, y aunque se había reportado avistamientos en Las Manos, Matagalpa y Ocotal, hasta ahora no había un registro concreto ni fotografías que confirmaran su existencia, según el informe del descubrimiento.

La Cerrophidion wilsoni fue descubierta por Julio Loza, mientras que la Rhadinella godmani por Maynor Fernández y Luis Enrique Gutiérrez, en expediciones en las que también participaron Salazar y José Gabriel Martínez, todos del grupo “HerpetoNicas”.

EL PUNTO MÁS ALTO DE NICARAGUA

La “Tronca” es una serpiente con rayas de diversas tonalidades de café, con líneas más oscuras a los lados, cada una de las cuales se dispersan en la medida que se acercan a la cola, que abarca el 25 % de su cuerpo, de acuerdo con la descripción.

La “Hojarasquera” es colorada, con una gama que va desde amarilla en la panza hasta líneas oscuras en la parte superior de su cuerpo y puntos dispersos, con dimensiones similares a la “Tronca”.

Las escurridizas especies pudieron evadir el ojo humano gracias a que el cerro Mogotón, de 2.107 metros de altura, y que se cree es su principal hábitat en Nicaragua, era un territorio lleno de minas, producto de la guerra interna del país en los años 80.

EN MEDIO DEL BOSQUE

“Hace poco tiempo (2009) el cerro se declaró libre de minas, lo cual nos animó a realizar viajes esporádicos, no fue hasta el pasado mes de abril que tuvimos éxito… deacachimba!!!”, escribió Salazar.

Estas “amiguitas”, que ya suman 255 de su especie en Nicaragua, fueron encontradas en una zona boscosa muy húmeda del Mogotón, donde el sol apenas logra penetrar y el suelo es una cama de hojas, su existencia dependerá de que la tala de árboles cese en Nueva Segovia.

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