Un cortometraje ocotaleano inspirado en Grecia, que te va a contrariar

Un cortometraje ocotaleano inspirado en Grecia, que te va a contrariar

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El cortometraje "Minoteuro" te lleva a tu laberinto interior. Foto: Cortesía

Una serie de asesinatos ocurrieron en un pueblo del norte de Nicaragua, pero no se preocupen, no se trata de Ocotal y tampoco es una historia real, es parte de la trama de un cortometraje realizado por chavalos neosegovianos que se pusieron las pilas.

“Minotauro” es el nombre del cortometraje de ficción que realizaron en el pueblo de Mosonte (Mozonte), y ha estado en varios festivales de cine latinoamericano.

Si recuerdan la leyenda, el Minotauro es esa bestia mitad humano, mitad toro, que vivía en un laberinto ubicado en la isla de Creta, en la antigua Grecia ¿de esto nos habla la historia de Ocotal?

Su realizador, Juan Ramón Vílchez, nos dice que “la historia de Minotauro, es la de un joven periodista que investiga extrañas ocurrencias en un pequeño pueblo sin nombre, pero metafóricamente el cortometraje es una discusión sobre qué es realmente bueno y qué es malo, intento plantar esa duda y que uno lo descifre por sí solo”, nos cuenta.

LA CURIOSIDAD DEL REPORTERO

Los rumores y la investigación previa guían al joven periodista hasta un pueblo no tan conocido, que hasta hace poco fue sacudido por una serie de asesinatos ocurridos cerca de un río.

Carlos Fernando González y Héctor Bermúdez, en una escena de “Minotauro”. Foto: Cortesía.

El personaje, interpretado por Carlos Fernando González, es intrépido y no le importa arriesgarse.

“Mi personaje busca ser siempre muy valiente y no le importa a dónde lo lleven sus decisiones, aunque a veces sean malas”, comenta Carlos.

La curiosidad del reportero es tal, que lo llevan a descubrir oscuros secretos de ese pequeño poblado.

¿Hasta dónde sos capaz de llegar para conseguir una historia?, ¿vale la pena arriesgar la vida para satisfacer tu curiosidad?, ¿qué sería lo correcto y qué no?, le cuestiona un viejo periodista, interpretado por don Héctor Bermúdez, a quien el protagonista inexperto no toma tan en serio.

EL LABERINTO

Luego de la conversación ignora las advertencias del periodista experimentado, y se encamina a resolver el caso de “la secta del laberinto”, que ha dejado carteles con figuras laberínticas por todo el pueblo.

Al llegar a un río escucha los gritos desesperados de un hombre que está siendo torturado, “quizá es un accidente”, piensa, “o quizás no”.

El cortometraje “Minotauro” se rodó en Mosonte (Mozonte). Foto: Cortesía.

El desafortunado es interpretado por Lenin Antonio Lupiac, cuyo personaje es presa de los miembros de una organización secreta.

Acorralado, no solo por quienes conforman la secta, el periodista se debate sobre si “llegar hasta el final sin importar las consecuencias”, porque quizás no encuentre una salida por haber llegado tan lejos.

No todos contamos con un hilo de oro para salir del laberinto en que nos metimos.

CLAVE REFLEXIÓN

Pero la travesía del reportero, más allá de cuestionar la labor ética y las medidas que se deben tomar en ciertas profesiones, nos lleva a reflexionar sobre los límites que podemos o no tener al dejarnos llevar por nuestros impulsos.

“Minotauro” nos sumerge en ese laberinto de contradicciones éticas y morales donde habita una bestia que también puede encontrarse en nuestro interior.

Quizás la humanidad aún tenga esa parte salvaje que la empuja a desafiar lo cívicamente establecido o lo profesionalmente “correcto”.

¿Y vos hasta dónde sos capaz de llegar?

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