¿Te atreverías a pasar la noche en esta hacienda de Macuelizo?

¿Te atreverías a pasar la noche en esta hacienda de Macuelizo?

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La de la hacienda es una de las leyendas más populares de Macuelizo. FOTO: A: Malespín.

Hace muchos años en Macuelizo, al oeste de Ocotal, había una hacienda próspera, pero con una historia tenebrosa.

Cuenta la leyenda que el dueño de la hacienda misteriosa era un hombre que se volvió rico de la noche a la mañana, pero una vez en la abundancia se volvió loco por obra sobrenatural y al morir, su familia abandonó aquel lugar, lo que originó diversas conjeturas.

Las personas contaban que todo el que dormía de noche dentro de la casona, por la mañana amanecía afuera. Un día, un hombre de Ocotal, decidido a probar que aquello no era cierto, se fue a Macuelizo.

LO QUE ENCONTRÓ

Al llegar a la hacienda, el hombre se fijó que la casa estaba abandonada, las plantas habían crecido dentro y sobre los muros, algunas puertas chillaban de viejas y otras estaban en el suelo. Al entrar a la sala arregló su colchón, y llegada la noche se dispuso a dormir.

No sin expectativa, el hombre cerró los ojos. En eso un ratón pasó corriendo por el salón donde descansaba, y lo hizo brincar del susto. “¡Dios mío!”, exclamó. “Uff, es sólo un ratón, no pasa nada, esta gente loca no halla que inventar”, dijo.

AQUÍ VERÁS LA CEGUA

Tras dos horas de escuchar ruidos extraños, aullidos de coyotes y el sonido de mosquitos hambrientos, el hombre se durmió.

A la mañana siguiente se estiró en su colchón… y para su susto, al abrir los ojos vio que estaba fuera de la casa con todo y colchón y sábanas. “¡Y cómo amanecí aquí!”, se dijo alterado.

El hombre no aguantó el susto. Miró a la casa, sintió una humedad en su pantalón, y salió corriendo del lugar, con el miedo batiéndole el corazón. “Hay mamita”, exclamaba mientras corría.

NO QUISO MÁS

Al llegar a Ocotal el hombre lo comentó a todos sus conocidos y personas que se encontraba en la calle, contándoles lo que había pasado esa mañana.

¿Qué habrá de verdad en este relato? Nadie lo sabe, solo las personas que se aventuraron a ir.

Sonambulismo, mal dormir, sugestión… podría ser cualquier caso, pero la verdad es que las personas cuentan que los que duermen dentro de la hacienda, amanecen afuera al siguiente día.

Ya sabés, si viajás a Macuelizo, llevá tu colchón y mucho valor, por si te agarra la noche.

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