Milagro en Ocotal

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El 21 de febrero de 2016, es una fecha que nunca olvidará Marithe Peralta Marchena. Ese día volvió a caminar, tras  más de ocho meses de haber perdido la movilidad en todo su cuerpo.Ocurrió en su casa, ubicada en el barrio José Santos Rodríguez, de Ocotal. “Fue un milagro, porque la enfermedad que tenía avanza veloz”, explica Marithe.

En junio de 2015, a Marithe le diagnosticaron el Síndrome de Guillain-Barré, un trastorno poco común que hace que el sistema inmunitario ataque al sistema nervioso periférico, cuyos nervios conectan al cerebro y la médula espinal con el resto del cuerpo.

No se conoce la causa exacta que lo provoca y en el caso de Marithe era severo.

“El 12 de junio de 2015 me levanté y ya no tenía fuerzas en mis pies y en el transcurso del día la fue perdiendo en todo mi cuerpo, no podía mover ni un dedo”, rememora. Su esposo y sus hijos se turnaban para cuidarla. Su familia y amigos la apoyaban moral y económicamente.

Fueron días difíciles, “pasé un mes y medio sin dormir día y noche”, recuerda Marithe. Sin embargo nunca se deprimió y  tuvo fe.  “Siempre supe que iba a volver a caminar, Dios me hizo el milagro, volver a caminar significa ya no depender de nadie, estoy feliz, muy feliz”, destaca Marithe.

Ahora su próximo paso será a cumplir las promesas que hicieron sus amigos por ella. “Iré a darle a gracias  al Señor de los Milagros en Ciudad Antigua,  y a la Virgen de la Piedra, en Dipilto”, dice agradecida. y con un ánimo que parece inquebrantable.

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