Con microcréditos las mujeres norteñas logran independencia económica

Con microcréditos las mujeres norteñas logran independencia económica

1016
0
Compartir
Los microcréditos facilitan la independencia económica a las mujeres y mejoran el desarrollo de la familia. Foto: A. Aguilera.

Los microcréditos son la apuesta cada vez más común de las mujeres del norte de Nicaragua, para conseguir su independencia económica y empoderarse en su hogar.

Aura Emilia Florián, de Mozonte (Mosonte, en lengua indígena), consiguió en los últimos seis años crear su microempresa de manualidades de pino gracias, a pequeños préstamos que le otorgó Fundenuse S. A.

“Me di cuenta que apoyaban a mujeres artesanas y como necesitaba dinero para comprar la materia prima, busqué su ayuda, me aprobaron, y me dieron una capacitación financiera”, recuerda.

El primero de los microcréditos de Aura Emilia fue de 2,000 córdobas (64.3 dólares al cambio actual), luego creció a 3,000 córdobas (96.5 dólares),  hasta alcanzar los 8,000 córdobas (257.5 dólares). Eso le permitió aumentar su producción, agregar otros productos a su oferta, y comercializarlos fuera de su zona.

De modo que incrementó sus ingresos al pasar de 3,000 y 4,000 córdobas (128.7 dólares) al mes, a 12,000 córdobas (386.2 dólares) o 25,000 córdobas (804.6 dólares) mensuales.

“Me fue bien y hasta le di trabajo a tres muchachas, ahora me sigue yendo bien, solo que ya no necesito créditos, porque con Fundenuse aprendí a administrar bien el dinero”, dice orgullosa.

GARANTIZAN EDUCACIÓN

La artesana Elba María Roque invirtió en su negocio y multiplicó sus ingresos. Foto: A. Aguilera

María Elba Roque, al igual que Florián, vive en Mozonte, y también optó por los microcréditos para hacer crecer su negocio. Desde hace siete años, ella elabora artesanías con barro negro, sin embargo fue hasta hace dos años que consiguió prosperar.

Ella cuenta que solo ha realizado dos préstamos en la entidad, uno de 4,000 córdobas y otro de 6,000 córdobas (193.1 dólares).  Con eso su producción experimentó un gran salto, porque pasó de crear 20 piezas a la semana, a más de un centenar en el mismo tiempo.

“Antes incluso solo hacía comales de barro, pero a raíz de estar con Fundenuse comencé a sumar otras piezas como las maceteras y las alcancillas, porque tengo más materia prima y sé cómo llevar mis cuentas, incluso no solo en Mozonte vendo las piezas, también comercializo en Susucayán y El Jícaro”, indica.

Lo anterior se traduce en más dinero. María Elba menciona que siete años atrás ni siquiera alcanzaba los 500 córdobas (16 dólares) en ventas, por semana, pero, eso cambió, ya que actualmente logra 1,000 (32 dólares) y 3,000 córdobas (96.5 dólares) semanalmente.

Y no sólo eso, otro logro para la artesana, según sostiene, es que puede mandar al colegio a sus dos hijas menores, y estar más cerca de su familia. “Ahora quiero producir más y formalizar aún más mi negocio”, adelanta.

LAS EMPODERAN

Un grupo de mujeres de Ocotal también celebra. María del Socorro Torres, conocida como “Coco de la Casa de la Mujer”, cuenta que desde hace 16 años han logrado subsistir gracias a los microcréditos.

Coco es directora de una escuela técnico-laboral en el pueblo, enfocada en la mujer. “Hace 16 años yo me sentía atada, no tenía ningún rial para continuar con la escuela, nadie me prestaba, entonces fui a Fundenuse, iba con temor no le voy a mentir, pero  a los ocho días, me resolvieron, así comenzamos a ampliar el local, hemos avanzado con los años y  aquí estamos”, señala.

Los créditos de doña Coco cambiaron la vida a muchas mujeres. Actualmente en la escuela contabilizan a 52 mujeres en Costura, a 19 en belleza, y a 12 en manualidades. En los últimos dos años, con créditos de Fundenuse, abrieron una panadería y ya están formando, en el ramo, a 41 mujeres.

“En la panadería comenzamos con cinco libras de harina, con las que hacíamos solo picos, y ahora son más de cuatro arrobas las que ocupamos, elaboramos calabazos, picos, empanadas, pan simple, polvorones, semitas…  todo lo vendemos en Ocotal, gracias a que Fundenuse nos ha apoyado”, expresa.

El gerente de Negocios de la entidad financiera, Álvaro Quezada Larios, precisa que en los últimos seis años el segmento femenino ha crecido en más de un 280 por ciento. El ejecutivo detalla que en 2012 atendían a 4,696 mujeres, cifra que incrementó con los años, hasta alcanzar las 17,943 en 2017.

TODA LA FAMILIA SE BENEFICIA

“En Fundenuse tenemos como parámetro, en nuestros indicadores sociales, dar cobertura a un 60 por ciento de mujeres como mínimo, y esto lo estamos logrando porque hemos sobrepasado la barrera del 50 por ciento (de los 33 mil clientes de la entidad)”, apunta, Quezada.

Del total de mujeres atendidas, un poco más del 40 por ciento son “solteras”, con y sin hijos, además son de la zona urbana y rural.

Las artesanías elaboradas de pino tienen gran aceptación. Foto: QTO.

Las mujeres enfocan sus créditos principalmente en el comercio, industria servicio, esto incluye negocios como pulperías, tiendas de ropa y calzado, comercio ambulante, comiderías, cosméticos, tortillerías, hospedajes; economía de patio y granos básicos.

El crédito promedio es de 955 dólares y se les brinda de dos maneras: de forma individual o en grupos solidarios. Aparte de eso, son capacitadas para utilizar adecuadamente su dinero y ahorrar.

“Las mujeres no solo invierten (sus préstamos) en el negocio, también en su familia, porque hemos visto, en los grupos focales que a ellas les interesa el bienestar de toda la familia, mejorar las condiciones de vida de su familia, es una característica que hemos visto en el segmento”, resalta el gerente.

A futuro, Fundenuse espera crear más productos para las mujeres del campo y la ciudad, entre ellos los que se dirigen a la salud.  Algo bueno, para un segmento que usualmente es olvidado.

Dejar una respuesta