La partera que ha ayudado a nacer a casi 2,000 niños

La partera que ha ayudado a nacer a casi 2,000 niños

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Doña Lorgia es una partera a la que "sus" niños nunca olvidan. FOTO: A. Malespín.

Lorgia María Castro, doña Lorgia, la partera. Su sólo nombre despierta un profundo agradecimiento en Nueva Segovia, pues ella ha ayudado a nacer a casi 2,000 niños en este departamento de Nicaragua.

Doña Lorgia es una de las parteras más conocidas de la zona, ya que desde su juventud ha estado presta para atender a toda mujer que va a dar a luz y a todo bebé que la necesite para nacer, y conste que ella tiene 89 “primaveras”.

LA SORPRESA CONSTANTE

Si para la familia de una embarazada el parto en condiciones normales es una sorpresa que puede llegar en nueve meses, para doña Lorgia es algo que la sorprende en cualquier momento, no importa si es de día o de noche, si está haciendo calor o cayendo una tormenta, si está descansando en su silla mecedora o atendiendo a otra parturienta.

Contrario a lo que se pueda pensar doña Lorgia no es una partera empírica. Ella nos relata que estudió enfermería en Managua, donde también hizo sus pasantías, antes de ser trasladada a Jinotepe y posteriormente a Mokorón.

OTRA MUJER EXTRAORDINARIA

Tras mucho tiempo de no visitar a su familia, pidió permiso de ver a sus padres, que vivían en Ocotal. Estando de visita su padre falleció, por lo que no pudo continuar con sus estudios, pero por sus conocimientos y capacidad logró un puesto en el Hospital del pueblo, donde trabajó con los mejores médicos de la época, hasta que su sensibilidad hacia el momento mágico del nacimiento la convenció para dedicarse a ser partera por su propia cuenta.

Doña Lorgia afirma que, para cuando estalló la guerra de la insurrección, ya había atendido a más de 1,200 partos, y a otras 700 en los años posteriores.

NIÑOS “REGADOS” QUE LA RECONOCEN

La partera ha atendido partos en Jalapa, Quilalí, Macuelizo, Ocotal, Santa María, Wiwilí, entre otros municipios de Nueva Segovia. Recuerda que una vez no había terminado de atender a una mamá en Ocotal cuando la solicitaron para viajar hasta Jalapa. Lo que nunca hizo fue atender partos de alto riesgo en las viviendas de las mujeres, en esos casos, les recomendaba el hospital.

Sentada en su mecedora de madera, comenta que algunos de los niños que ella ayudó a traer al mundo la llegan a visitar, “la mayoría son de fuera”, dice, “algunos se acuerdan de mí y me vienen a ver, y otros me saluda cuando van por la calle”.

Y esa es su gran satisfacción, ver que los niños que ella atendió en su primer sus piro, hoy son hombres y mujeres de bien.

1 Comentario

  1. No recomiendo a ninguna mujer parir en sus casas. Vayan a los hospitales. Mi primer hija la parí en la casa y el ombligo le quedó suelto. Casi se desangró. Se tuvo q buscar a la señora partera al siguiente día de madrugada.

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